Dots de ChatGPT: los agentes que trabajan en segundo plano empiezan a llegar a LATAM
OpenAI presentó este 29 de septiembre los dots de ChatGPT: agentes que no esperan a que les escribas. Cada uno tiene su propia computadora en la nube, funciona con GPT-6 Astra, se conecta a las apps que le habilites y puede seguir trabajando en tus pendientes las 24 horas, aunque no estés mirando. La empresa los vende como una extensión tuya que aprende cómo trabajás; la definición menos poética es un asistente con llaves de tus cuentas y turno noche.
A quién le llega: para personas, solo al plan Pro. Según la ayuda de OpenAI, Pro los recibe en todos los mercados salvo el Espacio Económico Europeo, Suiza y el Reino Unido, así que América Latina no está entre las exclusiones. También llegan a ChatGPT Business Premium, en todas las regiones donde funciona ChatGPT, y en Enterprise, Edu y Healthcare quedan en beta, apagados hasta que los active el administrador. Plus, Go y el plan gratis no figuran en la lista. El despliegue es gradual y puede tardar varios días en llegar a tu cuenta.
Qué conviene saber antes de activarlo: el acceso a tu propia computadora arranca apagado y así puede quedarse; desconectar una app no borra lo que el agente ya aprendió de ella (para eso hay que resetearlo entero); y en los planes personales, si tenés activado el ajuste «Mejorar el modelo para todos», lo que tu dot hace puede terminar en el entrenamiento de OpenAI. Si nunca lo tocaste, en esta nota explicamos cómo apagarlo y su letra chica.
Qué es un dot de ChatGPT, sin el folleto
Según el anuncio de OpenAI, cada dot:
- Trabaja en su propia computadora en la nube, con su navegador y las apps que le conectes. Podés abrir esa computadora cuando quieras para ver qué está haciendo. La tuya queda separada salvo que decidas conectarla.
- Se conecta a más de 4.000 apps a través de los plugins de ChatGPT, y a tu correo personal si se lo habilitás. Al lanzamiento no puede tener una dirección de correo propia.
- Te habla donde estés: en ChatGPT (escritorio, web y el celular), en Slack y en Teams. También podés llamarlo por voz. Él, en cambio, no puede llamarte al lanzamiento. Los mensajes de texto, OpenAI los anuncia como algo que viene; su ayuda habla de una beta limitada para algunos usuarios Pro de Estados Unidos.
- Aprende con el uso: recibe las memorias de ChatGPT, crea las suyas, incluso a partir de las apps conectadas, y ajusta cómo trabaja según lo que le corregís.
El ejemplo que eligió OpenAI para venderlo es bastante terrenal: un probador que se había olvidado de facturarle a una publicación y su dot notó el olvido, preparó la factura y la mandó después de que él la aprobara. Ese «después de que él la aprobara» es la parte que importa, y es la lógica de los tres niveles que vemos más abajo. Un empleado que no duerme ni pide vacaciones; lo que todavía no se sabe es cuánto cobra.
Para crearlo hace falta la app de escritorio de ChatGPT (hay versión para Windows) o la web en una computadora: desde el celular no se puede crear, y la web móvil no lo soporta. Una vez creado, se le puede escribir desde la app del teléfono cuando el acceso móvil esté disponible para tu cuenta.
Quién lo tiene hoy
| Plan de ChatGPT | ¿Tiene dots? | Detalle |
|---|---|---|
| Pro | Sí, en despliegue | En todos los mercados salvo el Espacio Económico Europeo, Suiza y el Reino Unido, según la ayuda de OpenAI. |
| Business Premium | Sí, en despliegue | En todas las regiones donde ChatGPT está disponible. |
| Enterprise, Edu y Healthcare | Beta | Apagada por defecto: la tiene que habilitar el administrador del espacio de trabajo. |
| Plus, Go y gratis | No figuran | OpenAI dice que planea llevarlo a más usuarios «pronto», sin nombrar planes ni fechas. |
Un aviso para quien administra licencias en una PyME: «Business Premium» acá es un plan de ChatGPT, no Microsoft 365 Business Premium. Tener el segundo no te da dots. La confusión es fácil porque, encima, OpenAI dice que está trabajando con Microsoft para integrar sus «dots especialistas» (los de empresa) con los controles de gobierno y seguridad de Agent 365, de Microsoft. Eso, por ahora, es una meta declarada, no algo que se pueda usar.
Sobre el precio, OpenAI dice que el primer dot viene incluido en Pro y en Business Premium sin costo extra y que las charlas con él no descuentan de los límites de uso de ChatGPT. Las tareas que le encargue a Codex o a ChatGPT Work, en cambio, sí cuentan como siempre. Para el trabajo más pesado, el anuncio habla de límites ampliados durante el primer mes, y la ayuda va más lejos: dice que durante el próximo mes el uso de dots no se cuenta contra el cupo del plan y que después la empresa publicará las condiciones de cada plan. Hoy no se sabe cuánto trabajo va a incluir cada uno.
Cuándo sigue solo y cuándo te pregunta
La parte más útil del lanzamiento no es lo que el dot puede hacer, sino dónde se frena. En su texto sobre seguridad y privacidad de los dots, OpenAI dice que sus reglas de acción definen cuándo pueden seguir, cuándo tienen que pedir confirmación y cuándo tienen que devolverte un paso. Con sus ejemplos:
- Sigue solo. Dentro de esos límites, el dot puede leer la información a la que le diste permiso, analizarla y preparar borradores. Cuando no le estás pidiendo nada, además, busca en segundo plano formas de ayudarte, lo que OpenAI llama «investigación proactiva», con herramientas de solo lectura: según la empresa, esas tareas no pueden mandar mensajes, cambiar el contenido de tus apps ni manejar un navegador o una computadora.
- Te pide confirmación. Las compras con tarjetas que ya tenés guardadas en un comercio necesitan tu aprobación, y hay acciones que te confirma cada vez: borrar datos de forma permanente, instalar o ejecutar software de un origen no reconocido o dar un nuevo acceso sensible. Para mandar un mensaje o compartir un archivo necesita una autorización que cubra qué información y a qué tipo de destinatario; con datos de salud, por ejemplo, le tenés que nombrar a la persona.
- Te lo devuelve. Hay pasos que no hace aunque se lo pidas: cambiar una contraseña o transferir dinero entre cuentas financieras. Puede ayudarte con todo lo que rodea esa tarea, pero ese paso lo hacés vos.
Antes de ejecutar acciones como mandar un correo o cambiar archivos, un sistema aparte, que OpenAI llama auto-review, compara el paso con tus instrucciones, tus reglas y sus requisitos de seguridad. Para algunas acciones podés fijar reglas personalizadas: dejar que actúe sin preguntar, que actúe solo si se lo pediste en tu mensaje, que te pregunte antes o que te lo pase a vos. Esas reglas funcionan dentro de los límites de fábrica: no pueden quitar las confirmaciones obligatorias ni los requisitos de seguridad.
Sobre las contraseñas hay un detalle práctico. Para entrar a un sitio, el dot puede usar un inicio de sesión seguro: el modelo se pausa mientras vos completás un formulario que manda la contraseña directo al navegador, sin pasar por la conversación. Pero OpenAI aclara que esa protección vale solo para ese flujo y para las contraseñas guardadas: una clave que pegues en un mensaje o dentro de un documento puede quedar a la vista del modelo. Traducido: no le pases contraseñas por chat.
Y la advertencia que la propia OpenAI deja por escrito en su ayuda: el dot puede equivocarse, incluso siguiendo tus reglas, así que conviene revisar su trabajo antes de confiar en el resultado.
Tu computadora, tus apps y tus datos
Tu computadora. El acceso a tu equipo es opcional y empieza apagado. Si lo activás desde la app de escritorio, el dot puede usar tus archivos, tus herramientas instaladas y tu navegador cuando el suyo en la nube está bloqueado. Se revoca desde el mismo lugar.
Tus apps. Elegís cuáles conectar y con qué permisos, desde los mismos controles de apps de ChatGPT. Si después desconectás una, lo que el dot ya había sacado de ella sigue en su contexto y en sus memorias.
El entrenamiento. En Business, Enterprise y Edu, OpenAI dice que no usa el contenido para entrenar por defecto. En los planes personales, como Pro, depende del ajuste «Mejorar el modelo para todos»: si está encendido, pueden entrar las conversaciones con tu dot, las acciones que hace y las automatizaciones que le armes, después de que la empresa intente quitarles los datos que te identifican. Las notas de su investigación en segundo plano no se usan directamente para entrenar, pero si el dot las trae a una conversación, pasan a ser parte de ella.
Cómo frenarlo y cómo borrarlo
Según la ayuda oficial de OpenAI sobre dots, pausar y resetear están en el menú ••• del perfil del dot; desconectar una app se hace desde los controles de apps:
- Pausar lo detiene hasta que lo reanudes.
- Desconectar una app corta la información nueva de esa app, pero no borra lo que ya aprendió de ella.
- Resetear elimina el dot con sus conversaciones, memorias guardadas y tareas programadas. Antes de confirmar te muestra qué se va a borrar; después, si querés otro, hay que crearlo de cero desde la computadora.
Para seguir lo que hace mientras tanto, en la app de escritorio el perfil del dot muestra sus tareas en curso, programadas y terminadas, y la vista de actividad permite sumarle contexto, corregirle el rumbo o pedirle que pare.
Lo que todavía no se sabe
- Cuánto va a costar usarlo en serio. Pasado el primer mes, OpenAI publicará condiciones que hoy no existen. También anticipa que más adelante se podrán sumar más dots y ampliar lo que rinde cada uno, en velocidad o en cantidad de trabajo por mes, sin decir a qué precio.
- Si llega a Plus, y cuándo. Solo hay un «pronto» para «más usuarios».
- Por qué Pro queda afuera en Europa. La ayuda excluye para Pro el Espacio Económico Europeo, Suiza y el Reino Unido, sin explicar el motivo; Business Premium, en cambio, llega a todas las regiones soportadas.
- Los dots para empresas. Los «dots especialistas», con identidad y credenciales propias para asumir tareas definidas dentro de una organización, arrancan como pilotos con empresas puntuales; OpenAI dice que los probó internamente en áreas como compras, facturación y atención al cliente.
Para una PyME latinoamericana, lo concreto hoy es esto: si alguien del equipo tiene ChatGPT Pro, puede tener ya, o en unos días, un agente conectado a su correo personal, a Slack y a las apps que elija. Vale pedirle que revise qué apps conectó y qué reglas le puso, y que no le pase contraseñas por chat. Si la empresa usa ChatGPT Enterprise, los dots quedan apagados hasta que el administrador decida lo contrario.
Fuentes: OpenAI, «Introducing dots» (29 de septiembre de 2026); OpenAI, «How we build safety, security, and privacy into dots» (29 de septiembre de 2026); Centro de ayuda de OpenAI, «Getting started with your dot»; página de dots en ChatGPT. Todas consultadas el 29 de septiembre de 2026 y en inglés; las traducciones son nuestras.